Mi nombre es Lil Mursuli. Hace 9 años me diagnosticaron cáncer. Como casi siempre pasa, uno no espera esto. En mi familia nadie ha tenido cáncer, yo he tenido una vida muy buena, nunca he fumado, me casé a los 17 años y gracias a Dios ya tenemos 45 años de casados. Tuvimos dos hijos y todo ha sido dentro de lo normal.
El cáncer que tuve se llama "metaplastic carcinoma with spindle cells myoepithelial origin". Eso, según varios doctores me explicaron, es muy agresivo. Por lo regular no sale en el seno, así que estaban esperando, mientras me daban el tratamiento de quimioterapia, encontrarlo en otra parte del cuerpo. Pero con la ayuda de DIOS y las oraciones de tantas personas y familiares, sobre todo, la familia de la Iglesia del Amor, aquí estoy muy bien y muy bendecida.
Cuando apenas comenzaba el tratamiento, yo trabajaba en la Oficina de Correo de Stafford, Dios me puso al frente al Pastor Daniel Acuña. El me invitó a ir a su Iglesia. Yo ni sabía, que estaba tan cerquita.
La primera vez que asistí nunca la olvidaré. Fui con mis padres, ya que desde que vivíamos en Cuba nosotros visitábamos la Iglesia Bautista. Me acogieron con tanto cariño y de verdad que, desde ese día, yo sentí la presencia de Dios. ¡Cuánto me ayudó esa visita a la casa del Señor!
Ese día era la primera vez que me ponía la peluca y la prótesis. Cuando me subí al carro y me mire en el espejo, no se me olvidará jamás: todo estaba fuera de su lugar. Pero yo salía del lugar correcto.
Despues de eso pase muchos días difíciles, pero Dios siempre me daba las fuerzas para seguir. Yo sabía que tenía mucha gente orando por mí y que todo tenía que ser como El quisiera. Nunca tuve miedo, se los aseguro.
Había momentos en que me sentía destruida. El tratamiento que me dieron fue muy fuerte:por el cateter me iba entrando ese veneno para matar las células malas, pero también mataba las buenas. Duraba 96 horas. Cuando llegaba ese cuarto día yo estaba más blanca que la pared. Muchas veces fui al baño en la madrugada y me asustaba al mirar el fantasma que había en el espejo.
Pero cantaba siempre:
"...y ahora diga el debil fuerte soy,
diga el pobre rico soy
por lo que hizo el Señor por mí,
¡DOY GRACIAS, DOY GRACIAS DE CORAZÓN!
Y de corazón me mantengo siempre dándole gracias a todos los que hicieron tanto por mí
Que Dios los bendiga,
Lil Mursuli
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